Atrapada con salida
El otro día lo hablaba con un lector del blog: Lo peor de la depresión es cuando encima que estás mal, te machacan por ello. Yo entonces tenía la ayuda de mis padres, pero ni me dejaba ni me fiaba. Así que me lo guardaba todo para mí y mi diario (es curioso qué en muchas ocasiones decía en él que estaba mal pero no por qué. Por suerte o por desgracia, aún lo recuerdo). Pues sí, no solo tenía depresión desde el año 2000 en aquel 2004, sino que además tenía que enfrentarme cada día al lugar y a la gente que me producía aquella enfermedad. Porque era un colegio y yo, como menor de edad, tenía la obligación de ir. A la Diana que tanto sufría aquello le diré que valió la pena seguir. Porque si bien, ahora me encuentro con que ninguno de mis estudios me sirve para nada, ni siquiera para encontrar trabajo, aprendí mucho y, más tarde, en los estudios superiores conocería a gente maravillosa y a compañeros que me apreciaban de verdad.